Blackjack: en este juego, el jugador debe intentar sumar 21 con sus cartas, sin pasarse. El jugador recibe dos cartas, al igual que el crupier, y debe decidir si quiere otra carta o si se planta. Aquel que sume 21 o el que más se acerque a ese número, ya sea el crupier o el jugador, ganará esa mano. Si uno de ellos se pasa, perderá automáticamente.
Tragamonedas: hay dos tipos de tragamonedas: las básicas y las progresivas. La máquina tragamonedas básica se clasifica de ese modo por el tipo de pozo que ofrece. Si una máquina tiene un pozo constante que no varía según la cantidad de dinero jugado, se trata de una tragamonedas básica. Este tipo es muy popular entre las personas que desean jugar por un largo periodo de tiempo con un presupuesto limitado, ya que las máquinas básicas son conocidas por ofrecer ganancias menores pero más frecuentes. Por otro lado, en las máquinas tragamonedas progresivas, el pozo aumenta según la cantidad de dinero jugado en ellas. Cuánto más dinero se juegue, más crecerá el pozo, hasta que alguien lo gane.
Ruleta: el objetivo del juego es adivinar en qué número de la rueda caerá la bola. Cada ranura de la rueda de la ruleta tiene un nombre y es negra o roja. Se puede apostar a un número en particular o a una característica de ese número, por ejemplo si es par o impar, si está dentro de la primera docena, o si será rojo o negro.